¿Qué es Entre Culturas?



domingo, 9 de diciembre de 2012




          FELIZ NAVIDAD 2014


          En estos días que corren de crisis económica y, a la vez, de despilfarro y consumismo descontrolado, sería bueno hacer un breve repaso sobre la historia de la Navidad y todo lo que a ésta rodea.

          El 25 de diciembre se conmemora en infinidad de países la Navidad, Natividad o nacimiento de Jesús de Nazaret en Belén. Esta festividad se celebra entre los adeptos al cristianismo  y, por imposición, al resto de habitantes de diversos países en los que históricamente el cristianismo fue la religión oficial y mayoritaria. Existen diferentes versiones sobre si el 25 de diciembre fue o no la fecha real del nacimiento de Jesús; mientras unos lo afirman otros, en cambio, se muestran escépticos, pues existen teorías que defienden la idea de que es imposible que un bebé naciera en un pajar y sobreviviese a las bajas temperaturas invernales. Pero existe una teoría con fundamentos históricos que relata que en época del Imperio Romano, concretamente en el 350 de nuestra era, el Papa Julio I pidió que el nacimiento de Cristo fuese celebrado en esa fecha pues coincidía con el momento más álgido de la festividad en honor a Saturno, lo que ayudaría a los romanos a convertirse al cristianismo sin dejar de lado sus festividades locales.



                                               Adoración de los pastores, El Greco


          Independientemente de las diversas teorías, la realidad es que se celebra en esta fecha tan señalada, pero ¿realmente las celebraciones que llevamos a cabo hoy en día en estas fechas se corresponden estrechamente con el acto litúrgico? Lejos de polemizar, verdaderamente pienso que no. La sociedad de consumo ha hecho que la población tire la casa por la ventana en estos días. Regalos, dulces, cenas, comidas copiosas y diversión son las señas de identidad de esta festividad en la actualidad. Siempre quedan los villancicos, la misa del gallo y los actos que realmente conmemoran estas fiestas.







          Pero estas navidades del 2014 serán diferentes para muchos de nosotros, al igual que han sido las de estos años pasados. En el primer mundo nos preocupan, y yo me incluyo, los problemas relacionados con la sanidad, la educación, las políticas económicas, la prima de riesgo, la subida de la gasolina o  los desahucios de miles de personas que pasarán estas fiestas en la calle o fuera de la que fue su casa la semana pasada. Aunque si he de ser sincero, desgraciadamente, hay muchas personas a las que no les preocupa ni lo más mínimo nada que no le afecte directamente y miran para otro lado con desprecio.

          ¿Os habéis parado a pensar en qué les pasará por la cabeza en estos días a los seres humanos del mundo menos desarrollado o pobre? ¿Somos conscientes en nuestro día a día, cargado de estrés y de rutinas mecanizadas, de los problemas que azotan al mundo por "ahí abajo"? Tal vez nosotros no pensemos en ellos, pero ellos en nosotros sí; no sólo para envidiarnos, sino también para esperar en algún momento que los "ricos", aunque sólo sea en estas fechas, nos solidaricemos con ellos y hagamos llegar un ápice de esperanza a sus vidas.




         


          Aún así, no quiero ser un aguafiestas, pues creo que en el fondo, el ser humano es mucho más que dinero, estrés, borracheras y compras. De hecho confío en que en el interior de cada uno de nosotros siempre habrá un episodio de bondad. Paradójicamente en el mundo menos desarrollado, aún con sus penas, pueden llegar a ser más felices que nosotros. Lo poco que tienen para ellos es un tesoro y estoy totalmente convencido de que ellos se brindarían a darnos todo lo que tienen sin esperar nada a cambio si eso supusiera que todos vivieramos en un mundo mejor y más justo. Nosotros no lo haríamos, pues si compartiésemos todo lo que tenemos con los pobres, no nos quedaría mucho para nosotros sino nuestra sonrisa.


          Desde aquí, en mi condición de rico, deseo unas felices fiestas a todos, sin excluir a nadie, esperando que algún día este mundo funcione mejor. El siguiente vídeo me ha enamorado, no puedo dejar de sonreir cada vez que lo veo, pues hay personas que desean realmente que todos, los del norte y los del sur, seamos felices. Para ellos y para todos vosotros, queridos lectores, una enorme sonrisa y un afectuoso abrazo, y que para el año que entra, todos seamos más solidarios y nos comprometamos mucho más para que este mundo funcione un poco mejor.


domingo, 14 de octubre de 2012




          NIÑAS Y NIÑOS ESCLAVOS


Tras los acontecimientos ocurridos en los últimos días en Pakistán en relación con el tiroteo que ha sufrido la niña de 14 años, Malala Yousafzai, por defender el derecho a la educación de las niñas de su país, y por extensión, de todas las que en varios lugares del mundo aún están en esa condición; no he podido evitar reflexionar sobre la situación de desventaja en que se encuentran millones de niños y niñas del mundo menos desarrollado, en relación con los del norte o "desarrollados".


                                           Malala



          El 20 de noviembre de 1959 salía a la luz la " Declaración de los derechos del niño", en donde basicamente se refleja que éstos gocen de una infancia feliz en condiciones de libertad y dignidad. Pero la realidad es bien diferente. A lo largo de la historia el niño ha sido considerado como un ser humano válido para el trabajo a edades muy tempranas. A Finales del siglo XVIII el aumento demográfico en Europa Occidental se vio favorecido por la cantidad de mano obra barata que las industrias emergentes, en plena Revolución Industrial británica, necesitaban para aumentar sus beneficios; esa mano de obra barata eran los niños. A finales del siglo XIX, y gracias al cambio de conciencia respecto a este tema, las tasas de natalidad bajaron notablemente pues los niños eran considerados como una carga al no poder ser utilizados para largas jornadas laborales.

          Pero en pleno siglo XXI la esclavitud infantil se sigue practicando. Las formas de esclavitud en este ámbito son muy diversas y pueden ir  desde la venta de éstos, pasando por los niños soldado, hasta la privación del derecho a la educación o la práctica de la prostitución infantil. Todos estos actos violan  los Derechos Humanos.

          Según los datos de Unicef se estima que hay unos 400 millones de niños esclavos (menores de 14 años) en todo el planeta, de los cuales 165 millones son menores de cinco años. En Brasil los niños trabajan en la fabricación de acero; en China preparan explosivos; en Sierra Leona extraen diamantes de las minas; en Tailandia cosen ropa y balones para prestigiosas marcas deportivas que luego consuminos en el mundo desarrollado; y así podríamos seguir hasta completar una lista interminable.







          Pero de entre todos los niños y niñas que han luchado por defender los derechos de los más pequeños destaca Iqbal Masih, otro niño pakistaní que cuando apenas contaba con la edad de cinco años fue vendido, por su padre, a un fabricante de alfombras, para así poder costear la boda de otro de sus hijos. La operación se saldó con la entrega de 12 dólares americanos que nunca pudo devolver y así recuperar a su hijo "el esclavo". La jornada laboral de Iqbal solía durar unas doce horas, en las cuales el pequeño aprendiz era encadenado a un telar y golpeado con dureza en varias ocasiones. Cuando Iqbal tenía 10 años ( 1992)  consiguió escapar de la fábrica y desde ese momento se dedicó a denunciar la situación  de esclavismo en la que se encontraban  miles de niños de su país. Debido a las durísimas condiciones laborales a las que era sometido, Iqbal, fue victima de un retraso en su crecimiento y a los doce años de edad tenía una estatura de un niño de seis. Con mucho esfuerzo y valor continuó con sus protestas hasta que en 1994 ganó su primer premio en defensa de la "abolición de la esclavitud infantil". Desgraciadamente el 16 de abril de 1995, cuando montaba en bicicleta, fue asesinado, convirtiéndose así en un símbolo de la lucha contra la explotación infantil.




                                                   Iqbal



          Éste y muchos casos anónimos son el testimonio del valor de los niños ante situaciones que, por edad, no les corresponde vivir tan pronto. Ciertas sociedades siguen esclavizando a los niños con el único objetivo de ganar dinero.  Concienciarnos ante estos casos y denunciarlos sólo está en nuestras manos.



miércoles, 18 de julio de 2012



          LOS KOGUI


          Al norte de la Sierra Nevada de Santa Marta, en Colombia, se asienta una de las tribus más significativas del origen amerindio de América Latina, son los Kogui. En la actualidad esta comunidad está formada por un número que oscila entre los 4.000 y los 6.000 componentes. Su idioma es el chibchá y son considerados como el grupo más tradicional e importante de la sierra colombiana. Según atestiguan las fuentes, son de los pocos grupos indígenas que no ha permitido el contacto con el hombre blanco para preservar sus tradiciones.








          Actualmente se disponen en 15 pequeñas aldeas, ubicadas en terrazas a una altitud de unos 1500 metros aproximadamente. Sus poblados se caracterizan por el modelo de casa precolombina, a la que llaman bohios, las cuales están compuestas por una planta circular coronada por un tejado cónico realizado a base de hierbas. 


          Existen, además de las chozas particulares, un templo para los hombres y otro para las mujeres, ubicados en la cima de la montaña. El templo de los hombres asume funciones ceremoniales, es en donde el Mamo ( figura central de los kogui) encarna la ley sagrada. A estos templos no pueden acceder las mujeres. Es curioso observar la cosmología kogui y la simbología de todos los elementos de los poblados; así los templos, que tienen forma de embudo, poseen una puerta en su techo que se abre para permitir el contacto con los niveles cósmicos más altos. Estas puertas son, para ellos, órganos sexuales en donde depositan las ofrendas que fertilizan a la diosa madre. Del techo cuelga una cuerda que simboliza el cordón umbilical y mediante la cual, los sacerdotes se relacionan con las fuerzas sobrenaturales.








          Su economía se basa fundamentalmente en la agricultura de subsistencia, siendo los cultivos más destacados la papa, yuca, malanga, batata, maíz. frijol, plátano o caña de azúcar. Los hombres realizan trabajos comunales, así como la artesanía para cocinar y tostar las hojas de coca, que consumen para combatir el cansancio y el frío. Las mujeres permanecen en los bohíos  confeccionando prendas de algodón y lana, además de dedicarse a la recolección.


          En cuanto a las relaciones personales debemos señalar que la vida familiar de los kogui exige que los hombres y mujeres , junto con sus hijos, vivan separados, pues los hombres permanecen en las chozas superiores y las mujeres e hijos en las circundantes a éstas. 







          En definitiva podemos decir que se trata de una tribu en la que gira todo en torno a la religión, la mitología y el simbolismo, lo que aún debemos estudiar con detalle es si esas creencias son fruto de lo sobrenatural o por el contrario son efecto del consumo de hoja de coca como ingrediente vital en la dieta diaria de los kogui. Lo que sin duda es relevante, es ver como en este mundo globalizado y azotado por las economías más poderosas, quedan reductos de pobladores de la Tierra aislados del exterior y con un estilo de vida ancestral. Esperemos que las grandes multinacionales que están ocupando el Amazonas y desplazando a las tribus de sus lugares de origen, no obliguen a esta tribu a abandonar sus templos y sus bohíos para ser ubicados en las afueras de las grandes ciudades estableciendo verdaderos cinturones de miseria que arrastran consigo una pérdida del acervo cultural de estos seres humanos.

martes, 15 de mayo de 2012


          15 - M


          Cierto es que corren tiempos difíciles para las democracias occidentales, cierto es que estamos en un  momento de vacas flacas para las economías más potentes del planeta, cierto es que los valores de libertad, igualdad y solidaridad se estén desvaneciendo..........pero, ¿realmente está todo perdido? Sinceramente me niego rotundamente a pensar que sí.


          Si analizamos los acontecimientos políticos y económicos que se han desarrollado en los últimos meses en países como España, observamos que el futuro es muy poco esperanzador. La educación y sanidad públicas pasan por uno de sus peores momentos. Los recortes están afectando de tal manera a estos campos que difícilmente recuperaremos en el futuro ese estado del bienestar por el que nuestros padres y abuelos lucharon tanto, incluso pagando con su propia vida. Pero no es más halagüeña la situación a la que se enfrentan los trabajadores españoles ante una Reforma Laboral que priva de derechos a los empleados y en donde el obrero ha quedado reducido a un número que puede ser sustituido por otro en cualquier momento. Si a todo esto le sumamos la subida de impuestos, las bajadas de sueldo, los datos de la prima de riesgo,etc, podemos llegar a pensar que ¡estamos acabados! 








          Existen otras situaciones similares en ciertas naciones europeas como Irlanda, Portugal, Italia o Grecia que bajo las directrices del, bautizado por un servidor como,  IV Reich están viéndose sometidos a aplicar el neoliberalismo hasta extremos insospechados. En Francia parece ser que el barco ha empezado a tomar otro rumbo con el capitán Hollande a la cabeza, pero aún no sabemos con certeza hacia donde se dirige. Lo de Grecia es intolerable; los neonazis consiguen una representación de 21 diputados y los valores antidemocráticos empiezan a tambalearse, precisamente, en la cuna de la democracia que ya empezó a forjarse allá por el siglo V antes de cristo precisamente en este país. Probablemente la solución helena sería salir del euro, aunque detrás de este fenómeno, y según los expertos, Italia y España ocuparan un puesto de excepción en los llamados "corralitos".








          Pero no todo está perdido. Hoy hace un año en que un amplio grupo de ciudadanas y ciudadanos españoles decidieron protestar ante un desconcierto social en el cual todos estamos inmersos; es el llamado  MOVIMIENTO 15- M.


          Es de obligado cumplimento recordar que este colectivo no está única y exclusivamente encabezado por ciudadanos antisistema, pues es tal la heterogeneidad del grupo que sería difícil etiquetar a cada uno de ellos. Profesores, jubilados, niños, obreros,estudiantes, parados, agricultores, escritores, artistas, religiosos, médicos e incluso políticos conforman esta piña que ha conseguido contagiar con sus ideas a todo un planeta. Sus reivindicaciones se centran, sobre todo, en cambiar un sistema electoral fraudulento, así como otros temas relacionados con el Medio Ambiente, los derechos sociales, la estabilidad laboral, la solidaridad, el pacifismo y un largo etcétera. En definitiva un programa bastante coherente y justo. El problema viene cuando la intolerancia de los gobiernos empieza a echar mano de una policía anti disturbios que, cuando actúan, bien parece que hayamos vuelto a otra época de la historia que nadie queremos volver a vivir.








          Es tal la envergadura que ha tomado el movimiento que se ha hecho eco en numerosas naciones de nuestro planeta. Hoy todo el mundo conoce cuales son las inquietudes del fenómeno denominado "Spanish Revolution".


          Desde aquí me gustaría rendirles un merecido homenaje por el valor y la fuerza que han  demostrado en este último año y me gustaría agradecerles que no se haya difuminado el sentir colectivo para que la sociedad mejore cada día. Sigamos en la lucha, los frutos pueden ser deliciosos. Siempre quedará una puerta abierta a la esperanza si utilizamos valores como la libertad y el amor. No todo está perdido, pero es el momento de empezar a cambiar nuestro futuro bajo el lema de la unidad del pueblo frente a las oligarquías que nos gobiernan.


          No os perdáis el siguiente vídeo, elegido de entre miles colgados en la red. En él, lejos de alimentar odios por las cargas policiales y lejos de politizar con discursos y mítines, les dejo que disfruten del buen ambiente y del verdadero significado del movimiento 15 M. Estamos convosotros.










lunes, 9 de abril de 2012

          LOS JUDÍOS, LA RAZA IMPERFECTA


          No hace mucho que he estado en Berlín analizando el objeto y consecuencia de la IIª Guerra Mundial, y no podía dejar de escribir sobre algo que realmente me ha conmocionado; se trata sin duda del genocidio del pueblo judío a manos de los nazis.


          Tal vez estemos cansados de ver películas, de leer libros o de visualizar fotografías referentes al Holocausto, pero cuando uno se enfrenta a los testimonios reales de personas que sufrieron esta masacre, se da cuenta de la gravedad de los hechos y, sobre todo, de los motivos que llevaron a Adolf Hitler y a Heinrich Himler ( responsable directo del programa de exterminio judío) a la ejecución de tan drásticos sucesos.








          Pero remontémonos al siglo XIX para comprender un poco mejor qué llevó al pueblo alemán a esta postura antisemita. La comunidad judía de Alemania, cansada de la marginalidad a la que estaban sujetos por las normas de su propia religión, decidió o bien asimilar ciertos aspectos del cristianismo o bien crear una nueva clase de judíos modernos. Ambas propuestas no fueron bien recibidas por el pueblo alemán, en donde surgió una postura de rechazo hacia el pueblo hebreo.


          El odio se acrecentaba conforme iban sucediéndose los acontecimientos históricos, y para el año 1933 (año en que Hitler ya se había hecho con el poder político de Alemania) el rechazo era total. Los nazis acusaban a los judíos de haber sido los causantes de la derrota de las tropas de Guillermo II en la Primera Guerra Mundial ( 1914 - 1918) culpando a los judíos que luchaban de parte de Alemania de no haber defendido correctamente los intereses de la nación, la cual fue la gran derrotada de la primera Gran Guerra, Además, Hitler  apoyaba la idea de que al ser un pueblo "sin tierra", que había sido desplazado de cualquier lugar, allá por donde iban, pretendían hacerse con la nación alemana. El pueblo germano que se encontraba en una situación de desesperación económica e ideológica, empezó a creer, de veras, que había que hacerles pagar por ello.


          Conforme iba avanzando el Tercer Reich, los judíos se veían privados de numerosos derechos. Hasta mil cuatrocientas leyes, elaboradas entre 1933 y 1939,  se dictaron en la Alemania nazi contra los judíos, entre otras destacan por ejemplo, que los judíos no podían utilizar gafas, no podían disfrutar de lo servicios públicos como sanidad o educación,no podían conseguir licencias para abrir nuevos negocios, como por ejemplo farmacias, no podían ejercer sus profesiones de médicos, abogados, jueces..., no podían participar en acontecimientos deportivos o vieron como sus negocios fueron boicoteados por los alemanes siendo señalados con la estrella de David en color amarillo, que más tarde portaría toda la comunidad judía en plena Segunda Guerra Mundial.








          Pero todo se precipitó la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938. Con la excusa del asesinato, dos días antes, del secretario de la embajada alemana en París, por parte de un judío polaco de origen alemán, los altos mandos del gobierno nazi se reunieron para tomar una de las decisiones más injustas de la historia. En tan sólo 90 minutos decidieron terminar con las pocas libertades que aún les quedaban a los judíos. Tanto en Alemania como en Austria se incendiaron más de 1.000 sinagogas, se rompieron más de 7.000 escaparates de negocios judíos, se saquearon y destruyeron miles de casas, hospitales y escuelas judías, se detuvieron a más de 30.000 judíos para llevarlos a diferentes campos de concentración ( como el de Sachsenhausen en las inmediaciones de Berlín) y alrededor de 91 personas fueron asesinadas. El panorama era desolador, pero aún quedaba mucho por suceder. La cantidad de vidrios que quedaron en las calles de las diversas ciudades hizo que esta noche se denominara la "Noche de los cristales rotos".


          Durante la guerra, los judíos fueron sometidos a los actos más atroces jamás contados. Tras ser transportados en trenes, en condiciones infrahumanas, sin comida, sin bebida y sin apenas oxígeno, eran llevados a campos de trabajo que al final de la guerra se convertirían en campos de exterminio. Con tan sólo un pijama de rayas eran obligados a formar en el patio ( en pleno  invierno) durante dos veces al día, una a las cinco de la mañana, otra a las ocho. 








          Si no hacían bien su trabajo o enfermaban, eran considerados como no aptos para el trabajo y los asesinaban. Las cámaras de gas, los ahorcamientos, los disparos en la nuca, la falta de alimento o las torturas formaban parte de algunos de los actos acaecidos en el Holocausto ( en alemán, "la Solución Final de la cuestión judía" ). Lo más triste, dentro de tanta desolación, fue ver como montones de cadáveres de hombres, mujeres y niños inundaban cualquier rincón de Europa.










          El resultado fue demoledor, seis millones de judíos exterminados por causas raciales, por ser considerados el mal de Alemania. 


         Actualmente  en ciudades como Nueva York, en donde los judíos acaparan los negocios más rentables y donde prácticamente las empresas más solventes están en su poder, esta comunidad es muy criticada, sobre todo, con respecto a los sectores más radicales de su religión. No todo es tolerancia en su comunidad, lo que no quita que en este caso, el pueblo judío merezca un gran homenaje por las acciones que tuvieron que soportar en el pasado. Una sociedad justa es en la que imperan la libertad y los derechos humanos; hagamos de ese lema nuestra bandera y aprendamos de los errores del pasado para mantener un presente y construir un futuro mucho más solidario y tolerante.


          En el siguiente vídeo, no apto para menores, se refleja perfectamente el castigo que los judíos recibieron a manos de los nazis. Marcados como ganado y con muchos intentos de suicidio tras sus espaldas, fueron aniquilados por el simple hecho de pertenecer a la " raza imperfecta".





sábado, 17 de marzo de 2012

          LOS BATWA, LA ETNIA ANTISOCIAL




          En lo más profundo de las entrañas de África Central se ubica una de las tribus más curiosas del planeta. Se trata de los Batwa, que son considerados la etnia más antigua de esta zona del continente africano, la cual comprende los territorios de Ruanda y  Burundi, limitando con la República Democrática del Congo.


          Históricamente fueron dominados por los Hutus, pero en el siglo XV, tanto éstos como los Batwa fueron sometidos por los Tutsis (etnia procedente del Nilo que protagonizaría junto con los Hutus el famoso genocidio ruandés). Debido a este sometimiento, la población indígena Batwa, también llamados Twa (en singular), vieron reducido el número de sus componentes, lo cual les haría actuar de ahí en adelante  bajo un sentimiento antisocial con las otras tribus del entorno.










          Este pueblo, primo hermano de los pigmeos, tiene como costumbre no mezclarse con otras etnias con el fin de no contraer sus enfermedades. De hecho desde que se les obligó a abandonar su hábitat natural para vivir en pequeñas comunidades, la tasa demográfica de población ha disminuido y de qué manera. El gobierno les ofertó abandonar sus rudimentarias chozas para instalarse en cabañas que resultaron incómodas para los Batwa, pues decían que estaban repletas de chinches. Por ello, en la actualidad el número de componentes no supera los setenta y seis miembros. 


          Su actividad económica se basa en la alfarería y la agricultura de subsistencia. Viven en pequeños asentamientos dispersos en apartados parajes, albergándose en chozas de adobe y caña llamadas poto- poto.










          Su aspecto físico es de lo más pintoresco. No suelen sobrepasar el metro de altura y sus rasgos faciales son muy similares a los de los pigmeos. Además,  cabe destacar que no les gusta usar ropa ya que consideran que les ensucia el cuerpo y la piel, pues mantienen la idea de  que la ropa no permite que entre el aire fresco.


          De entre sus costumbres más arraigadas sorprende la manera de combatir las enfermedades a las que se exponen. Dos ingredientes conforman el grueso de su medicina, el cannabis y el sexo. Si un miembro de la tribu enferma es tratado a base de dos de las soluciones naturales más ancestrales y placenteras de la historia. 








          Sin duda, una etnia con principios, apartada del mundanal ruido, inmersa en los placeres de la naturaleza y llevando a cabo una vida casi prehistórica. 


          Y yo me pregunto..............¿ tendríamos una vida más saludable si no estuviésemos expuestos al contacto con otras personas no afines a nosotros?, ¿ tendría nuestra piel más pureza si no fuéramos provistos de ropaje alguno? y sobre todo, ¿pensáis que en el mundo occidental funcionarían los métodos terapéuticos que los Batwa utilizan para combatir las enfermedades que nos acechan? Científicamente no está demostrado pero todo es cuestión de probar................Lo que sin duda tengo claro, es que los Batwa son una de las tribus que más me han impactado y a la cual admiro y envidio profundamente.


          


















domingo, 22 de enero de 2012

          ¿QUÉ FUE DE HAITÍ?

          Dos años se cumplen ahora de una de las mayores catástrofes naturales ocurridas en la historia de América Latina y en general del planeta Tierra. El terremoto que asoló al país más pobre del llamado " Nuevo Mundo" trajo como consecuencia que la pobreza, en su estado más puro, alcanzara límites insospechados, lo cual pronto se hizo eco en la comunidad internacional, que hizo enarbolar la bandera de la solidaridad allá por donde fuera posible.







          Pero remontémonos al día 12 de enero de 2010 cuando a las 16:53 horas, a 15 kilómetros de la capital de Haití (Puerto Principe), el terremoto dio la cara. Su impacto fue tal que incluso se hizo notar en países como Cuba, Jamaica o la República Dominicana. Tan sólo dos horas después se habían registrado hasta sesis réplicas del terremoto, lo que supuso que el caos y la incertidumbre se instalara en las miles de personas que se vieron directamente afectadas por la tragedia. Las líneas telefónicas se colapsaron, siendo internet y, en concreto, las redes sociales los medios utilizados para favorecer las comunicaciones con el exterior.

          Los edificios se derrumbaban como si fueran de papel, los escombros sepultaban a miles de haitianos dejando a la mayoría sin vida, las infraestructuras del país se vinieron abajo (puentes, carreteras...) y miles de personas vagaban por las calles con la mirada perdida en dirección hacia ningún lugar, pero con la "suerte" de mantenerse con vida. La gente buscaba a sus familiares, pero no los encontraban.

         Se estima que alrededor de tres millones de personas se vieron afectadas por la tragedia, de los cuales unos 315.000 perdieron la vida, 350.000 resultaron heridos y un millón y medio de personas, aproximadamente, quedaron sin hogar. El país más pobre de América Latina en donde el 80% de la población vivían por debajo de la línea de pobreza, de los que un 54 % lo hacían en la pobreza extrema, se enfrentaba a una situación de alerta sin precedentes.








        Inmediatamente, numerosos países se pusieron en marcha para enviar todo tipo de ayuda material y humanitaria hacia Haití. Diferentes ONG´s, congregaciones religiosas, instituciones políticas y miles de personas anónimas, se lanzaron hacia la aventura de ayudar a los más necesitados. Los habitantes del lugar afectados, fueron ubicados en multitud de asentamientos provisionales mientras las tareas de reconstrucción del país se ponían a funcionar. Todo hacía sospechar que "saldríamos de esta".


         Pero, ¿qué ha sido de Haití tan sólo dos años después? Desafortunadamente, y como suele ocurrir en estos casos, la ilusión, el compromiso y la chispa que encendió aquel acto de solidaridad se fue apagando poco a poco. La ayuda internacional dejó de ser constante, el dinero enviado desde todas las partes del planeta no llegaba en su totalidad y, en ocasiones, se perdía en manos de sagaces "intermediarios". Triste y cruda realidad que una vez más vuelve a poner a cada uno en su sitio. Los que vivimos en el mundo desarrollado tenemos la habilidad de olvidar pronto, al fin y al cabo, nuestra vida es demasiado estresante. Pero no echemos en el olvido a la cantidad de personas que necesitan nuestra ayuda, no sólo en Haití, sino en el resto del Mundo en donde nuestra sola presencia puede convertirse en fundamental para transmitir un ápice de esperanza. Una sonrisa, un abrazo, un guiño a la vida, puede bastar para hacer feliz a los más necesitados.


         Desde aquí, quiero rendir un merecido homenaje a todos aquellos que perdieron la vida en las diferentes tragedias acaecidas en la Historia, desde aquí quiero también hacer un llamamiento a aquellos que ven las desgracias ajenas desde lo lejos, desde aquí quiero recordar que si los pobres son pobres es porque un día nosotros, los ricos, nos encargamos de que el curso de la historia fuera como es. Cada uno de nosotros somos responsables de lo que ocurre en el mundo, por eso somos nosotros y sólo nosotros los que debemos luchar por lapidar las injusticias sociales que azotan nuestro planeta.


         En el siguiente vídeo clip, el grupo norteamericano Linkin Park aporta su granito de arena por la causa haitiana, recordando que no están solos.