¿Qué es Entre Culturas?



martes, 30 de diciembre de 2014







LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN EN ESPAÑA           (1808- 1814)

CAPÍTULO I


La crisis de 1808 y la Guerra de Independencia 
La revolución liberal, las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812









PERSONAJES

José Bonaparte: fue el candidato francés que Napoleón (su hermano) nombró como nuevo monarca en España mientras duró la ocupación francesa entre 1808 - 1814. Intentó implantar un sistema liberal en nuestro país, pero los violentos sucesos de la Guerra de Independencia le hicieron perder el apoyo de los afrancesados. Apodado en tono de burla como "Pepe botella" tuvo que abandonar España tras la derrota francesa en la contienda pero incitó, sin apenas darse cuenta, a que el liberalismo calara hondo en la población española haciendo tambalearse el absolutismo de los Borbones a inicios del siglo XIX.








El Empecinado: de nombre Juan Martín Díez y natural de la población vallisoletana de Castrillo de Duero, se convirtió en héroe nacional por su participación en la lucha contra los franceses en pleno campo de batalla. La guerrilla fue su especialidad y tales fueron sus éxitos que llegó a convertirse en una verdadera obsesión para el mismísimo Napoleón Bonaparte. Murió en 1825 durante la última etapa absolutista del reinado de Fernando VII sin poder ver el liberalismo instaurado en España. Sus hazañas se hicieron eco en intelectuales de la época como Francisco de Goya, el cual lo retrató, e incluso el literato Benito Pérez Galdós hizo referencia de su persona en su obra los "Episodios Nacionales".







Goya: Francisco de Goya y Lucientes fue uno de los que mejor supo retratar los desastres de la Guerra de Independencia. En su condición de liberal y afrancesado juró lealtad a José Bonaparte, pero pronto abandonaría esa postura acercándose a la defensa del liberalismo desde el lado español.





Por medio de su pintura reflejó los desastres de la guerra desde la "Carga de los mamelucos" el 2 de mayo de 1808 ( día en que se inició el conflicto bélico) hasta los "Fusilamientos del 3 de mayo" o sus grabados.





Tras el final de la contienda y desde la llegada del absolutismo, de nuevo, de la mano de Fernando VII cayó en una profunda depresión al ver que los esfuerzos por implantar el liberalismo en España y la promulgación de la Constitución de Cádiz fueron en vano.