¿Qué es Entre Culturas?



martes, 15 de mayo de 2012


          15 - M


          Cierto es que corren tiempos difíciles para las democracias occidentales, cierto es que estamos en un  momento de vacas flacas para las economías más potentes del planeta, cierto es que los valores de libertad, igualdad y solidaridad se estén desvaneciendo..........pero, ¿realmente está todo perdido? Sinceramente me niego rotundamente a pensar que sí.


          Si analizamos los acontecimientos políticos y económicos que se han desarrollado en los últimos meses en países como España, observamos que el futuro es muy poco esperanzador. La educación y sanidad públicas pasan por uno de sus peores momentos. Los recortes están afectando de tal manera a estos campos que difícilmente recuperaremos en el futuro ese estado del bienestar por el que nuestros padres y abuelos lucharon tanto, incluso pagando con su propia vida. Pero no es más halagüeña la situación a la que se enfrentan los trabajadores españoles ante una Reforma Laboral que priva de derechos a los empleados y en donde el obrero ha quedado reducido a un número que puede ser sustituido por otro en cualquier momento. Si a todo esto le sumamos la subida de impuestos, las bajadas de sueldo, los datos de la prima de riesgo,etc, podemos llegar a pensar que ¡estamos acabados! 








          Existen otras situaciones similares en ciertas naciones europeas como Irlanda, Portugal, Italia o Grecia que bajo las directrices del, bautizado por un servidor como,  IV Reich están viéndose sometidos a aplicar el neoliberalismo hasta extremos insospechados. En Francia parece ser que el barco ha empezado a tomar otro rumbo con el capitán Hollande a la cabeza, pero aún no sabemos con certeza hacia donde se dirige. Lo de Grecia es intolerable; los neonazis consiguen una representación de 21 diputados y los valores antidemocráticos empiezan a tambalearse, precisamente, en la cuna de la democracia que ya empezó a forjarse allá por el siglo V antes de cristo precisamente en este país. Probablemente la solución helena sería salir del euro, aunque detrás de este fenómeno, y según los expertos, Italia y España ocuparan un puesto de excepción en los llamados "corralitos".








          Pero no todo está perdido. Hoy hace un año en que un amplio grupo de ciudadanas y ciudadanos españoles decidieron protestar ante un desconcierto social en el cual todos estamos inmersos; es el llamado  MOVIMIENTO 15- M.


          Es de obligado cumplimento recordar que este colectivo no está única y exclusivamente encabezado por ciudadanos antisistema, pues es tal la heterogeneidad del grupo que sería difícil etiquetar a cada uno de ellos. Profesores, jubilados, niños, obreros,estudiantes, parados, agricultores, escritores, artistas, religiosos, médicos e incluso políticos conforman esta piña que ha conseguido contagiar con sus ideas a todo un planeta. Sus reivindicaciones se centran, sobre todo, en cambiar un sistema electoral fraudulento, así como otros temas relacionados con el Medio Ambiente, los derechos sociales, la estabilidad laboral, la solidaridad, el pacifismo y un largo etcétera. En definitiva un programa bastante coherente y justo. El problema viene cuando la intolerancia de los gobiernos empieza a echar mano de una policía anti disturbios que, cuando actúan, bien parece que hayamos vuelto a otra época de la historia que nadie queremos volver a vivir.








          Es tal la envergadura que ha tomado el movimiento que se ha hecho eco en numerosas naciones de nuestro planeta. Hoy todo el mundo conoce cuales son las inquietudes del fenómeno denominado "Spanish Revolution".


          Desde aquí me gustaría rendirles un merecido homenaje por el valor y la fuerza que han  demostrado en este último año y me gustaría agradecerles que no se haya difuminado el sentir colectivo para que la sociedad mejore cada día. Sigamos en la lucha, los frutos pueden ser deliciosos. Siempre quedará una puerta abierta a la esperanza si utilizamos valores como la libertad y el amor. No todo está perdido, pero es el momento de empezar a cambiar nuestro futuro bajo el lema de la unidad del pueblo frente a las oligarquías que nos gobiernan.


          No os perdáis el siguiente vídeo, elegido de entre miles colgados en la red. En él, lejos de alimentar odios por las cargas policiales y lejos de politizar con discursos y mítines, les dejo que disfruten del buen ambiente y del verdadero significado del movimiento 15 M. Estamos convosotros.