¿Qué es Entre Culturas?



miércoles, 19 de agosto de 2015


SECCIÓN: CUÉNTANOS TU VIAJE


Irlanda del Norte 

Belfast 


02- 08- 2015

Hoy ha comenzado nuestro viaje por tierras irlandesas. Nos encontramos en Irlanda del norte. Nos alojamos en el hotel Premier Inn en pleno corazón del Ulster y la verdad es que la primera toma de contacto con la ciudad ha cumplido con nuestras expectativas de una forma muy positiva.


Llegamos ayer , primer día de agosto de 2015, por la tarde, y coincidió que era el día en que se celebraba el día del orgullo gay. Todas las calles, comercios y pubs estaban decorados para la ocasión. El ambiente era espectacular. La gente iba disfrazada por todos lados,desde drag queens hasta indios y vaqueros con el culo al aire. A Luna y a Lucía les llamó mucho la atención.







Calles de Belfast engalanadas



Para conocer mejor Belfast, nos han recomendado que tomemos un bus turístico. En ningún viaje de los que hemos hecho en otras ocasiones lo habíamos hecho,pero realmente ha merecido la pena, pues vas visitando los lugares más emblemáticos de la ciudad. Puedes bajarte cuando quieras a ver lo que te interesa y puedes subir de nuevo para seguir disfrutando de la visita. Lo mejor ha sido que  los billetes nos han salido gratis gracias a  Sarah Weir, que es una amiga nuestra de Ciudad Real pero originaria de un pueblo muy cerca de Belfast llamado Newtownards, el cual visitaremos mañana. Su marido Javi, y sus hijas Estela y Alba llevan formando parte de nuestra familia durante algunos años y hemos aprovechado el viaje para pasar unos días en Irlanda del Norte con ellos.



Tras los primeros pasos del bus turístico nos han enseñado la zona centro de Belfast. Hemos pasado por el Albert Clock que es parecido, pero en pequeño, al Big Ben londinense para, posteriormente dirigirnos a la zona del puerto en donde nos han recibido las majestuosas y archiconocidas grúas, de un impoluto amarillo, levantadas por Harland and Wolff. Sus siglas las utilizan los norirlandeses de una forma muy original para recibir a los turistas, la H la utilizan para decir Hello y la W para decir Welcome. En definitiva nos saludan y nos dan la bienvenida. Tal vez, una de las cosas que he aprendido nada más llegar a Irlanda es que la gente es muy amable, hospitalaria, servicial y educada.



Ya en la zona del puerto y habiendo dejado atrás las grúas, nos hemos dirigido hacia la zona en donde se encuentra el Museo del Titanic, el cual fue construido en los astilleros de la ciudad. Allí se encuentra el The Big Fish, un atractivo turístico que inicia el camino hacia el mundo del Titanic y toda su historia. Cabe la posibilidad de realizar un minicrucero en barco para ver como fueron los pasos que siguieron para la construcción de tan magnífica embarcación. Después de ver como casi todo en esta ciudad gira en torno al famoso Titanic, el bus ha partido hacia la zona del Parlamento.


Tras una entrada monumental hacia los jardines del Parlamento, nos hemos detenido ante una estatua muy llamativa de un tipo que parece que está dando un mitin político. 

Parlamento en Belfast
Expresivo, grandioso y monumental. Ha merecido la pena ver, tan solo de lejos, el imponente edificio en donde se dirige y planifica el presente y futuro de la región. El entorno es una verdadera maravilla.




Continuando de nuevo hacia la zona centro hemos realizado la primera parada importante. Se trata de la visita al Saint George's Market, un precioso mercado en donde existen gran variedad de productos alimenticios típicos irlandeses, así como una gran oferta de productos artesanos. Todo amenizado con música en directo y un inevitable y delicioso olor a comida caliente. Allí hemos aprovechado para tomar el lunch y la verdad es que ha merecido muchísimo la pena. Tras dar un placentero paseo por todos y cada uno de los stands hemos decidido continuar con nuestro recorrido.

Apenas cinco minutos en la calle y ha llegado nuestro autobús. Hemos continuado el trayecto pasando por la Universidad y algunos emblemáticos lugares como el Hotel Europa, que  fue el edificio más bombardeado por los militantes del IRA, el edificio de la Opera y algunas calles con edificios de estilo victoriano bastante atractivos.


Y, de repente y sin darnos apenas cuenta, nos adentramos en una de las zonas más oscuras en tiempos pasados, se trata de  Falls Road, el barrio católico, el barrio del IRA, el barrio de las libertades para unos y el de los terroristas para otros. 




Falls Road

Es, ante todo, una mezcla de sensaciones muy extraña, sobre todo años atrás y sobre todo para la población de Irlanda del Norte.  Hemos bajado, hemos caminado, nos hemos adentrado en algunas calles, hemos conocido el famoso muro que separa el barrio católico del barrio protestante, hemos visto las innumerables alambradas de espinos que decoran todas y cada una de las tapias y tejados y hemos visto algunos de sus famosos murales.



Los murales son casi todos de tintes políticos, antibritánicos y anti protestantes, pero de bella factura. Hay una zona en donde se ilustran acontecimientos internacionales con los que los partidarios del antiguo IRA parecen estar muy solidarizados. Se trata de murales en favor de Gaza y Palestina, de protesta contra el Apartheid, de Mandela, de los movimientos marxistas de América Latina o en favor de la propia banda terrorista ETA. En fin, un cúmulo de sensaciones que aún hoy están en la mente de muchos jóvenes norirlandeses protestantes que, a pesar del tiempo, aún recelan de pasear por estos barrios en la actualidad. 




Tras esto hemos vuelto a tomar el bus para ver en esta ocasión el barrio protestante llamado Shankill Road. Las calles engalanadas con la bandera británica a ambos lados de cada acera es lo que más nos ha llamado la atención. También existen numerosos murales, aunque de una temática muy diferente a los de Falls Road.

El ambiente que se respira sigue pareciendo algo tenso, pero confío en que poco a poco esas asperezas acaben limándose.

Tras este episodio hemos vuelto a subirnos al bus turístico. Esta vez hasta el final del trayecto. Por el camino de vuelta al hotel hemos visualizado otras zonas bonitas de Belfast, pero solamente de pasada.

Una vez en el centro de la ciudad y ya a pie y por cuenta propia, nos hemos despedido de nuestros amigos, no sin antes merendar con ellos en el majestuoso y moderno Centro Comercial Victoria Square. Allí hemos subido hasta lo más alto de la cúpula de cristal (muy parecida, pero de dimensiones y utilidades más modestas) que la del Reichstag alemán en Berlín. La panorámica ha sido espectacular y hemos tenido ocasión de ir relacionando, a vista de pájaro, todos los lugares que hemos conocido durante el día.

Desde allí nos hemos dirigido hacia la catedral anglicana de Santa Ana. La hemos visitado por fuera. Aunque su construcción data del siglo XIX posee ciertos elementos medievales que pudieran confundirla con gótica.




St Anne´s Cathedral


En la plaza que antecede a la catedral nos hemos encontrado con un busto en homenaje a los republicanos españoles que dieron la vida en la Guerra Civil en defensa de la libertad. Las Brigadas Internacionales irlandesas que combatieron frente al fascismo en España han querido rendir este pequeño y merecido homenaje.




Tras contemplar este paraje nos hemos perdido por los callejones de Belfast para tomar alguna pinta de cerveza. Son callejuelas decoradas con mucho gusto. Banderillas, colorido, buen ambiente y algún músico callejero han amenizado nuestro paseo.





Uno de los murales que decoraban un callejón nos ha gustado mucho. Un guiño hacia el movimiento obrero en donde se representaban los mítines de las tabernas irlandesas por la igualdad y la lucha de clases.

Y así ha terminado nuestro primer día. Todo un lujo haber podido conocer esta ciudad.





To be continued.......